Oslo (Noruega), una casa ordinaria, en un vecindario ordinario, fue pintada a rayas fucsias y
blancas. Un año después una carta fue enviada a los vecinos explicando las razones por tal decisión. La
misma fue usada como guión para esta película que trata temas de identidad, inmigración y el uso del arte
de manera novedosa, fuera de la galería convencional. «La pieza no ha sido traducida con subtítulos al
español deliberadamente. El motivo es que se busca un espacio de negociación también desde el
lenguaje. El inglés no es mi idioma materno, ni lo es en Noruega. Sin embargo al emplearlo se establece
un vínculo en un terreno neutral, aspecto intrínseco de la pieza. Se ofrece una versión en español de la
carta que fue utilizada para la producción de la pieza. La carta bien podría utilizarse en una eventual
exhibición.» Christian Bermúdez